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Los patos silvestres

Los patos silvestres

Ánades reales, tarros cascaros, tarros de Belón, silbadores europeos, cercetas rojizas, pilets europeos y cercetas marmoladas: nada menos que siete variedades de patos originarios de distintos continentes anidan cerca de los puntos de agua y las cascadas del parque.

También han establecido allí su hogar otras especies silvestres, como las barnaclas cariblancas, con su marcado pelaje en blanco y negro y su esbelta silueta. Las ocas egipcias (especie protegida) han llegado desde muy lejos para vivir en libertad en Cigoland…

¿Lo sabías?

¡Los patos pueden cambiar literalmente de «traje»! Tras la reproducción, los machos de varias especies pierden temporalmente sus colores llamativos y adoptan un plumaje mucho más discreto, denominado «plumaje de eclipse», que los hace parecerse más a las hembras.

Fíjate también en sus alas: muchas especies tienen un «espejo», una pequeña zona de plumas de colores que se aprecia especialmente bien en vuelo. En el ánade real, por ejemplo, es azul. ¡Una auténtica seña de identidad que hay que buscar entre los patos de Cigoland!