Los gamos
La única población silvestre de gamos de Francia se encuentra en Alsacia, en el bosque de Illwald, cerca de Sélestat (unas 400 parejas), y forma parte del patrimonio alsaciano.
A este animal de cuento de hadas le gustan los bosques de frondosas y los bosquecillos, y también le encantan las praderas y los claros.
En Cigoland, para poder observarlos, habrá que armarse de un poco de paciencia y mantener la calma, ya que los gamos son tímidos, pero merece la pena el esfuerzo: ¡os quedaréis maravillados!
¿Lo sabías?
En el caso del gamo, las astas del macho adulto tienen una forma sorprendente: su parte superior se ensancha como una pequeña pala. Y lo que es aún más sorprendente, ¡estas astas se caen cada año, normalmente en primavera, antes de volver a crecer por completo!
El gamo también cambia de «atuendo» con el paso de las estaciones. Su pelaje suele ser más claro y moteado en verano, y se vuelve más oscuro y espeso en invierno. En Cigoland, observa atentamente a los gamos: dependiendo de la estación, ¿será fácil contar sus manchas?


