Las grullas coronadas
Esta ave nos llega desde tierras muy lejanas, de las sabanas y los pantanos africanos (al sur del Sáhara). Allí anidan cerca de los abrevaderos y, como es lógico, en Cigoland las descubrirás cerca de un abrevadero.
Ya sea durante una visita a los aviarios o a bordo de un cacharro, te esperan magníficos ejemplares, coloridos y majestuosos. Y, con un poco de suerte, podrás escuchar su increíble canto, que se parece mucho al sonido de una trompeta.
¿Lo sabías?
A diferencia de la mayoría de las grullas, ¡la grulla coronada es capaz de posarse en los árboles! Para ello, cuenta con un largo dedo trasero que le permite agarrarse mejor a las ramas. Fíjate en sus patas: allí descubrirás uno de sus secretos.
Las crías también son sorprendentes: tan solo una docena de horas después de la eclosión, ya son capaces de nadar y empiezan a alimentarse al día siguiente. ¡En el caso de las grullas coronadas, el aprendizaje de la autonomía comienza realmente muy pronto!


